Las personas estamos preparadas a recibir cosas nuevas en nuestra vida.Es más me atrevería a decir a que muchas veces si esas cosas nuevas tardan en llegar nos apresuramos a airear nuestra desgraciada y aburrida vida.Sin embargo somos recelosos de perder o dejar ir voluntariamente aquello que ya no nos pertenece o aquello que formó parte de una etapa y ahora debe continuar su curso,y es que en el fondo somos tan egoistas que siempre recibir suele ser bueno y dejar ir, suele atormentarnos.
Se debe ir mas allá, contemplar un recuerdo,una persona,un amor roto,un familiar desparecido,retenerlo en nuestra memoria y dejar,llegado el momento,que si es necesario se marche.
Si cierras los ojos y piensas en la persona a la que mas allas querido nunca,y me refiero al amor de todos los gustos y estilos,te darás cuenta de que si la quieres de verdad pero el momento no es idóneo para ambos,cosa que puede pasar,al instante te percatarás también de que si realmente le amas reteniendole solo harás de un palacio un castillo de piedras.
Y es que señores,el amor,puede ser un dulce que entre por tu boca,llene todos tus sentidos,baje hasta tu estómago produciéndote un sabor intenso y se aloje para siempre.Pero si alguna vez el caramelo te sabe a espinos y sientes que no estas preparado para ese mal trago y además eres valiente para asumirlo,dile a tu compañero que debeis hacer caminos separados,pero aquel dulce permanecerá para siempre en tus sentidos,invadiendote allá donde ambos vayais y que a veces el sabor del caramelo termina.pero su esencia quedará PARA SIEMPRE.
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